El ojo del gato

Denise R. Gonçalvez / 23-04-2003

El nacimiento de una nebulosa planetaria ocurre cuando una estrella gigante roja completa una de las fases finales en su evolución, cuando su núcleo se contrae y son expulsadas al espacio las capas más externas de su atmósfera. El núcleo compacto resultante queda expuesto y, a la vez que da origen a fotones de alta energía, genera vientos estelares rápidos que barren el material previamente expulsado, ionizando y esculpiendo de esta manera la nebulosa.

Cuando las nebulosas planetarias se observan con telescopios sencillos parecen redondas, similares a planetas, de ahí el equívoco de su nombre. Sin embargo, imágenes de gran resolución revelan que, además de envolturas circulares, elípticas o bipolares, algunas nebulosas planetarias muestran series de anillos y halos extensos. Estas estructuras están probablemente compuestas de gas expulsado durante las fases activas de la evolución estelar, anteriores a la compresión de la nebulosa, y su iluminación procede de la estrella caliente central.

La imagen de la Nebulosa del Ojo de Gato (NGC 6543), situada en la constelación del Dragón, ha sido obtenida con el Telescopio Óptico Nórdico. Este telescopio, de dos metros y medio de diámetro, se encuentra en la isla de La Palma en las Islas Canarias (España). En la imagen se aprecia una gran variedad de estructuras simétricas, incluyendo un halo filamentoso extenso, varios anillos concéntricos y un complejo juego de conchas en el núcleo, el cual puede resultar familiar puesto que el Telescopio Espacial Hubble lo fotografió en 1994.

La imagen, en falso color, capta la emisión de los átomos de nitrógeno ionizado (coloreado en rojo) y de oxígeno (coloreado en verde y azul). El procesado destaca detalles en la parte interna brillante a la vez que revela los tenues anillos concéntricos y el halo filamentoso.

El intrincado juego de conchas nebulosas en el corazón de NGC 6543 podría tener unos 1.000 años de edad. Rodeando al núcleo se encuentra una serie de anillos concéntricos (en azul), cada uno de los cuales estaría en el límite de la burbuja de gas expulsada en intervalos regulares de 1.500 años desde hace unos 18.000 años. Los filamentos más externos (verdes) podrían datar de hasta unos 60.000 años. Es probable que la masa del material estelar de esta nebulosa iguale a la de nuestro Sol.

Aunque sea una nebulosa estudiada por muchos expertos, la complejidad del Ojo de Gato continúa sorprendiendo. ¿Qué nos dicen los filamentos externos? Tras expulsar series de burbujas de gas concéntricas, ¿qué provocó que la estrella liberara el conjunto de conchas del corazón de la nebulosa? ¿Y qué genera los misteriosos chorros que parecen salir de los dos extremos de los arcos elípticos (amarillo brillante) rodeando a las conchas (rojas) en el núcleo de la nebulosa? Comprender la variedad de detalles presentes en nebulosas planetarias como ésta es, aún, un estimulante desafío.

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  • Nebulosa de Ojo de GatoNebulosa de Ojo de Gato

    Autores: Romano Corradi (Grupo Isaac Newton) y Denise R. Gonçalves (Instituto de Astrofísica de Canarias)

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El autor

Denise R. Gonçalvez es Doctora en Astronomía por la Universidade de São Paulo (Brasil) y posee varios postdocs en Tenerife y Brasil. Desde 2007 es profesora del Observatório do Valongo, en la Universidade Federal do Rio de Janeiro (Brasil).

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