Herschel

Annia Domènech / 14-03-2008

Como se comentó en el artículo sobre la misión Planck, Herschel partirá con ella desde la Guayana Francesa en un cohete Ariane 5. Sus primeros cuatro meses en el espacio los pasarán viajando para llegar a 1,5 millones de kilómetros de distancia "huyendo" del Sol, es decir, en la dirección opuesta a la de la estrella.

Como Planck, antes COBRAS/SAMBA, Herschel también ha cambiado de nombre. En sus comienzos fue FIRST (Far InfraRed and Submillimetre Telescope, Telescopio Infrarrojo Lejano y Submilimétrico). Pero adquirió la denominación de Herschel en recuerdo a Sir William (Herschel, por supuesto), que descubrió que más allá de la parte visible del espectro se encontraba otro tipo de radiación llamada infrarrojo.

Con unos 8 metros de largo por 4 de ancho y 3,4 toneladas de peso, el Observatorio Espacial Herschel analizará la parte del espectro electromagnético comprendido entre el infrarrojo lejano y las ondas submilimétricas (situadas entre las longitudes de onda infrarroja y microondas). Se espera que permita ver un Universo hasta ahora escondido para nosotros.

Se situará girando alrededor del punto de Lagrange L2, entre 1,2 y 1,8 millones de kilómetros de distancia de la Tierra según el momento de su órbita. Su telescopio, tipo Cassegrain, mirará hacia el Universo evitando la fuerte radiación infrarroja que emiten los cuerpos "a su espalda" como la Tierra, y que podría interferir en la recogida de los datos.

El infrarrojo es una radiación térmica invisible para el ojo humano. El Universo, formado en gran parte por gas y polvo, emite mayoritariamente en las longitudes de onda en las que trabajará Herschel. Esto es así porque está demasiado frío, más que el lugar más helado que imaginarse uno pueda sobre la Tierra, para irradiar en luz visible o en longitudes de onda más corta. Además, los objetos más calientes, que emiten en otras longitudes de onda, ven su radiación absorbida por el polvo, y reemitida en infrarrojo y submilimétrico, así que es en este rango en el que se reciben, independientemente de cómo fuera la radiación original.

Como las longitudes de onda más largas, el infrarrojo, tiene como ventaja añadida que mantiene buenas relaciones con el polvo, y éste le deja pasar, mientras que intercepta a sus colegas de longitudes de onda más cortas. De modo que para conseguir saber algo de aquellos objetos que viven entre la polvareda, como estrellas y planetas formándose, es un buen mensajero.

Así que el infrarrojo es uno de los lenguajes más hablados del Universo. Y Herschel lo escuchará. ¿Qué nos va a contar? Va a intentar desentrañar la composición química de la Vía Láctea, nuestra galaxia, y también de las atmósferas de diferentes objetos en el Sistema Solar, como los planetas, los satélites o los cometas. También se inquietará por el proceso de formación y evolución de las galaxias y de las estrellas en el pasado. Como cualquier instrumento de observación, cuanto más lejos es capaz de ver más se adentra en el pasado, pues la luz, pese a viajar a gran velocidad, invierte un tiempo en llegar hasta el observador.

En el caso de Herschel, la radiación llegará a un espejo primario de 3,5 metros de diámetro, lo que le convertirá en el mayor telescopio espacial (el del Telescopio Espacial Hubble mide 2,4 m). En Astrofísica con frecuencia se habla de que un instrumento es "el más o mayor...", lo que es debido a que el avance tecnológico es indisociable de los avances cognitivos que se pueden alcanzar. A veces se puede tener la impresión de que se estudia siempre lo mismo, pero es porque cada vez se "profundiza" más en ello. Cuando se habla del Universo, espejos mayores permiten ver más lejos.

Sin instrumentos que interpreten la información recibida, no serviría de nada mandar un telescopio al espacio. Serán tres los que trabajen por el éxito de la misión: PAC (Photodetector Array Camera and Spectrometer, Cámara de Fotodetectores y Espectrómetro), SPIRE (Spectral and Photometric Imaging Receiver, Receptor de Imágenes Fotométricas y Espectrales) e HIFI (Heterodyne Instrument for the Far Infrared, Instrumento para el Infrarrojo Lejano). Como su calentamiento podría camuflar la misma radiación que interesa analizar, se mantienen cerca del cero absoluto para su funcionamiento. De hecho, la esperanza de vida del proyecto, estimada en más de tres años, depende del tiempo de funcionamiento del criostato.

A primera vista la radiación infrarroja llegaría hasta nosotros si continuara su camino y no fuéramos a su encuentro en el espacio. No parece claro el beneficio de ahorrarle parte del trayecto lanzando un satélite con el coste que supone. Pero en esta explicación existe gato encerrado, y es que la atmósfera terrestre intercepta esta longitud de onda, por lo que no llega al suelo. Cuando pudieron llevarse los telescopios al espacio surgió un nuevo universo que siempre había estado allí. Han precedido a Herschel "mirando" en el infrarrojo varias misiones espaciales. La primera fue en los años ochenta, el satélite británico y holandés IRAS, al cual siguió en los noventa ISO (Infrared Space Observatory, Observatorio Espacial en el Infrarrojo), que mejoró la sensibilidad y resolución angular del primero, y en 2003 el Spitzer Space Telescope (Telescopio Espacial Spitzer), que ha proporcionado imágenes espectaculares. Herschel es el paso siguiente, a ver hasta dónde nos lleva.

Comentarios (3)

Compartir:

Multimedia

El autor

Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.

Ver todos los artículos de Annia Domènech

Glosario

  • Estrella
  • Espectro electromagnético
  • Infrarrojo - IR
  • Luz
  • Atmósfera
  • Criostato
  • Atmósfera terrestre
  • Espejo Primario
  • Radiación térmica
  • Resolución