Escher, o la perspectiva de las hadas

Annia Domènech / 09-03-2007

"Quien desee describir algo inexistente tiene que seguir ciertas reglas. Estas reglas son, más o menos, las mismas que para los cuentos de hadas".

Los lagartos suelen frecuentar sus trabajos; también los peces. Y otros personajes que se repiten, imbricándose entre ellos sin fisuras, en un puzzle perfecto. Según cómo se mire, el protagonista pasa a ser fondo, y a la inversa. Mezcla el realismo con extrañas ilusiones ópticas, que dan apariencia real a un mundo quimérico. Engaña a la mente con perspectivas inhabituales, o simplemente absurdas al entrar en conflicto. No sólo crea paradojas en la lógica del espacio, también metamorfosis inesperadas. Su lenguaje, de gran virtuosismo, es el arte gráfico (litografía, grabados en madera…).

Maurit Cornelius Escher nació en los Países Bajos en 1898. Aunque por tradición familiar debía convertirse en arquitecto, su encuentro con el profesor de artes gráficas Samuel Jesserum de Mesquita en la Escuela de Arquitectura y Artes decorativas de Haarlem, le hizo decantarse por el dibujo y la impresión, en los que destacaría con sus realidades imposibles.

Fue un gran viajero que se inspiró en el mundo que veía, y del que tomaba apuntes. Vivió varios años en Italia, país que abandonó por la subida del fascismo. Curiosamente, visitó España en 1936, justo antes del alzamiento contra la República que llevaría a la Guerra Civil. Retornó a la Alhambra de Granada, el impactante palacio del siglo XIV, donde ya había estado en 1922. Allí realizó muchos bocetos de los mosaicos típicos del arte mozárabe, en los que después se basaría para explorar la yuxtaposición de formas siguiendo un patrón: las teselaciones o mosaicos.

Intuitivamente comprendió la importancia que las isometrías tenían en la creación de mosaicos periódicos: se transforma un objeto en otro conservando ciertas características como el ángulo o el área. A partir de los patrones básicos (triángulos, cuadrados o hexágonos), Escher los utilizó para obtener muchos otros, pero él no se limitó a los motivos geométricos abstractos, como hacían los musulmanes por exigencia de su religión, sino que se lanzó a explorar distintas posibilidades de figuras yuxtapuestas sin resquicios, regulares e irregulares. Le gustaba explorar "metamorfosis", en las cuales unas formas se transformaban en otras, y a veces abandonaban el plano.

En muchas de las obras de Escher aparecen poliedros, especialmente los sólidos platónicos, que son aquellos cuyas caras son polígonos idénticos (el tetraedro, el hexaedro, el octaedro, el dodecaedro y el icosaedro). No se distinguen fácilmente, puesto que el artista juega a esconderlos y superponerlos. Opone luz y sombra, cóncavo y convexo. En 1937, su hermano, profesor de geología en la Universidad de Leiden, reconoció en su trabajo, fascinado por el orden y lo simétrico, una conexión con la cristalografía, y le suministró varios artículos sobre matemáticas. Escher leyó el de Pólya sobre los 17 grupos de planos de simetría. Pese a no comprender los conceptos más abstractos, se dedicó a experimentar con ellos.

A partir de entonces, se documentó exhaustivamente, y se carteó con científicos de la época. Nunca se consideró un matemático, disciplina en la que no había destacado en sus estudios. Sin embargo, experimentó con esta disciplina en sus grabados, en los cuales representó conceptos tan abstractos como la dualidad, la autorreferencia, el infinito, el cambio topológico o el número de dimensiones. Visualizó problemas científicos, y ello le hizo acreedor de la admiración de los matemáticos. En 1958 publicó "La División Regular del Plano". Su pasión por llenar el plano con figuras encajadas las unas con las otras le condujo a investigar las distintas combinaciones posibles, también en los colores: buscaba el número necesario para que cada figura fuera visible y no estuviera en contacto con el mismo color.

Escher debería ser sinónimo de la expresión francesa trompe-l´oeil, cuya traducción literal en español es la divertida "equivoca al ojo", o ilusión óptica. Modifica la naturaleza del espacio, y nociones que parecen evidentes como arriba y abajo e izquierda y derecha dejan de serlo. Utiliza geometrías no euclídeas, es decir, que no siguen la geometría convencional de Euclides a la que estamos acostumbrados: dos líneas serán siempre paralelas si la distancia entre ambas es invariable. Las leyes de la perspectiva las utiliza para colocar puntos de fuga en lugares insospechados, y obliga además a los objetos de la composición a obedecerlos, por lo que se crean distintos planos o escenarios incompatibles.

La habilidad de la mente de ver en tres dimensiones cuando sólo dos son representadas es para Escher una fuente inagotable de posibilidades. Y la topología, esa disciplina matemática que dobla, estira, retuerce… para obtener de un objeto otro, por ejemplo de un triángulo una circunferencia, sin romper lo unido ni unir lo separado; una inspiración. También lo son objetos matemáticos como la cinta de Möbius o el triángulo de Penrose.

La Metamorfosis III es una obra que representa adecuadamente el trabajo de este original artista gráfico. En ella, las partes y el todo evolucionan: unas formas devienen otras, y el número de dimensiones pasa de dos a tres, y viceversa. Desfilan a lo largo de cuatro metros de litografía un tablero de ajedrez y otros mosaicos, abejas, reptiles, pájaros, peces, caballos, casas… Acaba y empieza con la palabra metamorphose.

Escher representa la genialidad de lo absurdo sólo en apariencia.


Imágenes utilizadas: All M.C. Escher works (c) 2007 The M.C. Escher Company - the Netherlands. All rights reserved. Used by permission. www.mcescher.com

Comentarios (9)

Compartir:

Multimedia

  • El mundo en continua transformación de EscherEl mundo en continua transformación de Escher

    Metamorfosis III (1967-68)

    Autor animación: Anthony Baillard

    Créditos imágenes originales: All M.C. Escher works ...

  • Día y NocheDía y Noche

    Autor: M.C. Escher
    Grabado en madera, 1938
    Las aves negras vuelan hacia el ...

  • ReptilesReptiles

    Autor: M.C. Escher
    Litografía, 1943
    Un reptil consigue salir de las dos dimensiones, ...

  • RelatividadRelatividad

    Autor: M.C. Escher
    Litografía, 1953
    El espectador está destinado a perderse. Aunque los ...

  • Convexo y CóncavoConvexo y Cóncavo

    Autor: M.C. Escher
    Litografía, 1955
    Maestro de la paradoja visual, Escher se servía ...

  • Subiendo y BajandoSubiendo y Bajando

    Autor: M.C. Escher
    Litografía, 1960
    Unos monjes suben y bajan eternamente los peldaños ...

  • CascadaCascada

    Autor: M.C. Escher
    Litografía, 1961
    El agua asciende y desciende de modo continúo. ...

  • Cinta de Möbius IIICinta de Möbius III

    Autor: M.C. Escher
    Xilografía en tres tintas, 1963
    La cinta de Möbius tiene ...

El autor

Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.

Ver todos los artículos de Annia Domènech