Os esperan las Delta-Acuáridas Sur

Anthony Baillard / 25-07-2012

¿Va de vacaciones al Hemisferio Sur? ¿O vive por ese lado de la Tierra? Si está por esos lares este sábado 28 de julio, podrá disfrutar del máximo de la lluvia de meteoros Delta-Acuáridas Sur, hasta dieciséis meteoros por hora. La ausencia de Luna permitirá aprovechar mejor la belleza del espectáculo. Se verán alrededor de las 02:45 TU (Tiempo Universal) en la constelación de Acuario, justo por encima del horizonte sur. 

Las Delta-Acuáridas llegan cada año entre el 12 de julio y el 19 de agosto. Una lluvia de meteoros ocurre cuando la Tierra atraviesa el polvo procedente de la cola de un cometa, el cual entra en la atmósfera con una velocidad de 40.000 a 290.000 km/h.  El fenomeno luminoso es causado por la vaporización del cuerpo y la ionización del aire, la incandescencia se produce a una altura entre 85 y 120 km.

La velocidad de las Delta-Acuáridas Sur es de 148.000 km/h cuando entran en la atmósfera. Por un efecto de perspectiva, todos los meteoritos parecen proceder del mismo punto en el cielo, llamado radiante. La posición de este punto en una constelación da nombre a la lluvia.

Imagen: El cielo en La Paz (Bolivia) el 28 de julio de 2012 a las 02:45 TU (27 de julio 22:45 hora local).
Créditos imagen: 2000-2009 Stellarium

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El autor

Anthony Baillard es Ingeniero Informático y Doctor en tratamiento de imágenes e inteligencia artificial.

Quizás la pregunta les choque, ¿no es el Planeta Azul precisamente por la presencia de líquido elemento? Las apariencias engañan: el agua representa menos del 1% de su masa. Y esto sorprende a los científicos, ya que si el Sistema Solar se hubiera formado como defiende el modelo estándar, lo hubiera hecho en una zona con material helado rico en agua por lo que sería un “mundo acuático”. En cambio, no sólo no lo es sino que se piensa que el agua que posee procede de cometas y asteroides.
Un estudio realizado en el Space Science Institute (Baltimore) propone un modelo alternativo en el cual la Tierra se habría formado a partir de restos rocosos en una zona caliente y seca, en el interior de la llamada línea de nieve (snow line): un límite a partir del cual la radiación de la estrella es demasiado débil para fundir los restos del disco protoplanetario. Esto explicaría la poca agua en la Tierra, a diferencia de por ejemplo Urano y Neptuno.

Imagen: La imagen muestra dos modelos de disco protoplanetario, el estándar y el recientemente propuesto por el Space Science Institute (Baltimore).
Créditos imagen: NASA/ESA/A. Feild (STScl)

Más información:
Why is Earth So Dry? (en inglés)
 

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El autor

Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.

Los neandertales sabían curarse

Annia Domènech / 19-07-2012

La cueva “El Sidrón”, en Asturias, es un destacado yacimiento arqueológico para el estudio de los neandertales, con restos óseos de como mínimo trece individuos que vivieron hace entre 47.000 y 50.600 años.

Su última aportación al conocimiento de estos homínidos es la prueba molecular de que al menos uno de esos individuos comió aquilea y camomila, plantas amargas. Sabemos que los neandertales distinguían el gusto que tienen estas conocidas plantas medicinales porque en un estudio previo se identificó el gen neandertal para el sabor amargo.

¿Por qué las tomarían? Además de ser desagradables son poco nutritivas. La propuesta de los investigadores es que justamente las utilizaban por sus propiedades curativas, es decir, sabían curarse.

Los neandertales se están revelando como una forma humana mucho más compleja de lo imaginado durante largo tiempo.

Imagen: Visión microscópica del material atrapado en las muestras de cálculos dentales analizados en esta investigación con fragmentos de bacterias.
Créditos imagen: Karen Hardy/ University of York

Más información:
Los neandertales conocían las plantas medicinales que comían

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El autor

Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.

La unión hace la fuerza. Un grupo de investigadores hicieron “trabajar” juntos, utilizando una técnica llamada interferometría de base ancha, al Atacama Pathfinder Experiment (APEX), en Chile, el Submillimeter Array (SMA), en Hawái (Estados Unidos), y el Submillimeter Telescope (SMT), en Arizona (Estados Unidos). El objetivo era estudiar con la mayor resolución jamás conseguida el brillante cuásar 3C 279, en el centro de una galaxia lejana . Este objeto fascinante posee un agujero negro en su interior cuya masa es mil millones de veces superior a la del Sol y está situado a miles de millones de años luz (su radiación ha tardado más de 5.000 millones de años en llegar hasta nosotros).

Lo lograron: pudieron sondear escalas de menos de un año luz a lo largo del cuásar, lo que equivale a una precisión dos  millones de veces superior a la del ojo humano. Increíble y quieren superarse a sí mismos. 

Imagen: Visión de artista del cuásar 3C 279.
Créditos imagen: ESO/M. Kornmesser

Más información:
APEX participa en la observación más precisa llevada a cabo hasta el momento.

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Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.

Un viejo objeto nuevo

Annia Domènech / 17-07-2012

Los astrofísicos están perplejos por el descubrimiento de un nuevo objeto estelar que combina las características de dos viejos conocidos: los púlsares y los magnetares. Es el segundo de su “especie”, el primero fue descubierto en 2010. Su nombre es Swift J1822.31606 y está a 16.300 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario. Tanto los púlsares como los magnetares tienen nombres que los definen y ambos pueden considerarse como estrellas de neutrones, lo que queda de la explosión de una estrella masiva como supernova, pero sus características son distintas. Un magnetar es el núcleo muerto de dicha estrella y se define por un intenso campo magnético. Un púlsar se caracteriza por emitir radiación electromagnética en forma de pulsos al rotar sobre sí mismo.

El viejo objeto nuevo, este raro ejemplar de estrella muerta, aúna el giro sobre sí mismo con un gran campo magnético interno. Los investigadores ya hablan de magnetares de bajo campo o baja intensidad. De momento tienen dos.

Imagen: Visión de artista de un magnetar.
Créditos imagen: Nanda Rea y Jeff Michaud

Más información:
Un “monstruo” magnético con doble personalidad
A new low magnetic field magnetar: the 2011 outburst of Swift (artículo en inglés en The Astrophysical Journal)

 

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Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.